5 errores que cometes al limpiar tu rostro y envejecen tu piel

Si no sueles limpiar tu rostro al levantarte o al acostarte, estás cometiendo una gran equivocación. Te contamos todo lo que debes saber al respecto en el próximo artículo.

Cuidar la piel es una tarea sencilla que puede garantizar una apariencia joven por muchos años. Sin embargo, es posible que no le prestes la atención adecuada al acto de limpiar tu rostro. ¿Lo habías pensado?

Mucha gente olvida desmaquillarse o lavarse la cara para eliminar impurezas de manera rutinaria. A la larga, esto puede repercutir en la salud y buen estado de la zona.

A continuación, te explicaremos los errores más comunes que cometes con tu rostro y que le añaden años a tu piel. Tal vez ahora entiendas por qué han aparecido las primeras arruguitas o manchas sin un motivo evidente para ti.

Profundicemos.

1. No te tomas la molestia de limpiar tu rostro

El error más básico es omitir el proceso de limpieza. Puedes pensar que no es un gran problema irte a cama tal y como llegas a casa. Después de todo, te bañarás a la mañana siguiente y ahí eliminarás los residuos.

El problema es que dormir así ocasiona que el maquillaje, la contaminación y la suciedad que se acumulan en el rostro ensucien la piel. Esto facilita la aparición del acné, según expone la Clínica Mayo.

La recomendación es que cada 10 horas, aproximadamente, limpies la piel de tu cara. Esto más o menos podría traducirse en una vez por la mañana y otra por la noche. No te tienes que complicar, basta con lavarte bien la cara con agua y jabón neutro.

En caso de que prefieras algo más hidratante, prueba con esta loción. Se hace de un modo sencillo, rápido y con ingredientes naturales:

Ingredientes
½ taza de infusión de manzanilla (125 ml)
2 cucharadas de agua de pepino (30 ml)
2 cucharadas de gel de aloe vera (30 g)
¿Qué debes hacer?
Combina todos los ingredientes y guarda en un frasco con atomizador.
Cuando vayas a limpiar tu rostro, aplica suficiente cantidad y limpia con movimientos circulares con ayuda de un algodón.
Termina enjuagando con un poco de agua fresca y ve a dormir.

2. Nunca aplicas un exfoliante
Antes dijimos que el error más común es no eliminar el maquillaje, pero ese es solo el primer paso. El exfoliante tiene la función de eliminar las toxinas y suciedad que se acumulan en las capas profundas de la piel.

Lo ideal es que uses un exfoliante pensado para tu tipo de piel. De esta forma lograrás limpiar y tratar los problemas más comunes.

En las pieles sensibles debes aplicar exfoliantes que sean suaves y añadan hidratación.
Si tu piel es grasa, será necesario usar exfoliantes que controlen el problema sin deshidratar.
Es recomendable aplicar el exfoliante una vez por semana. No obstante, es recomendable consultar primero con tu dermatólogo, por si existe algún problema o contraindicación en tu caso particular.

3. Lavas tu rostro una sola vez al día

Incluso si lavaste tu rostro y eliminaste el maquillaje la noche anterior, cada mañana debes volver a hacerlo. Ten en cuenta que mientras duermes piel se regenera y, de la misma forma, puede ensuciarse con el contacto con la almohada o las sábanas.

En caso de que tu piel sea muy grasa o de que hayas ido al gimnasio, también deberías lavar tu rostro para eliminar los residuos acumulados. Si tu piel es muy seca, aplica un poco de crema hidratante después de lavar el rostro para no agravar el problema.

4. Cambias de productos muy rápido
Si estás frustrada porque parece que ninguno de los productos que usas para limpiar tu rostro te ayudan a lucir mejor, tal vez cometas este error. Por desgracia, solemos desesperarnos a la mínima y queremos lucir perfectas en cuestión de minutos.

Sin embargo, tanto los productos comerciales como los caseros requieren de varias aplicaciones para mostrar resultados. El tiempo mínimo que deberías esperar para ver cambios son cuatro semanas. Además, hay que considerar el hecho de que debes ser constante.

Si aplicas un gel limpiador que promete limpiar bien tus poros y a la semana lo cambias, posiblemente nunca veas el efecto. Deja que tu piel se adapte a los ingredientes y los aproveche realmente.